**El día que cumplí 18 años, transferí discretamente mi herencia de **3 millones de dólares** a un fideicomiso, por si mi familia intentaba quedarse con ella. Todos se burlaron de mí y dijeron que estaba exagerando. Pero a la mañana siguiente, mis padres pronunciaron unas palabras que confirmaron que acababa de asegurar mi futuro.**
PARTE 2 El nuevo apartamento no se parecía en nada al refugio provisional que Mariana había imaginado. Cuando abandonó la casa familiar, se
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